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Mostrando entradas de 2015

Abandono

estar abandonado  es sentir las paredes transparentes es salir a la calle en camisón es caminar con zapatos de plomo es llorar sobre un hombro de cartón te abandonan  con los ojos que miran de soslayo te abandonan  con la boca  que no dice la verdad te abandonan indultando a la injusticia te abandonan  con los brazos hacia atrás estar abandonado es buscar las monedas de un "te quiero" es ahogar la garganta con alcohol es soñar con la isla de los besos y despertar anclado en el dolor el abandono se siente muy adentro en los ojos disfrazados de silencio en las máscaras que camuflan diversión en las amistades que adornan azulejos en ese odio  que te pudre  la voz EN

El adivinador de los treinta

Hernan siempre fué un tipo orgulloso de su juventud. Trabajaba desde los veinte años en una agencia de publicidad. Hernan era pícaro, observador y con ideas creativas. Tenía el rostro garantizado y un temple cínico que le hacía disimular sus emociones. Cuando cumplió quince años su padre le había dicho "La vida se vive bien hasta los treinta. Después se viene el casamiento, los hijos, la hipoteca de la casa". Esta frase lo marcó. Se prometió a si mismo vivir la vida eternamente joven.  Hernan miraba con desdén a las personas con más de treinta años. Creía que eran personas infelices, amargadas y frustradas. Se pasaba observando a las personas en los bares, en los colectivos, en la calle. Hernan le prestaba especial atención a las patas de gallo, a los labios cuarteados, a las incipientes canas, a las comisuras de herradura amarga. Tanto observaba a estas personas que había adquirido la facultad de adivinar con precisión su edad. En las reuniones, si conocía a algún treintañer...

El Morsa

El Morsa es el típico gordo que le da a la birra y al choripán. Todos los fines de semana el Morsa se va a la cancha con sus amigotes a ver a Boquita. Su mujer siempre le dice que algún fin de semana le gustaría ir a pasear por Costanera Sur o hacer una escapadita al jardín japonés. Pero el Morsa siempre la saca carpiendo. Para él, Boca es su amor y pasión de toda la vida. El Morsa sabe que si hace las cosas bien, tarde o temprano será el capo de la barra brava. Un sábado la mujer del Morsa podrida de nunca salir a ningún lado recurre a una espiritista vudú, que le recomienda hacerle un trabajito para convertirlo por un día en hincha de Mandiyú. La mujer del Morsa al principio duda, pero la espiritista vudú le dice que Mandiyú es un equipo que ya no existe y que no va a tener problemas si aplica la dosis exacta. La mujer del Morsa dicho esto comenzó a imaginar el itinerario. Arrancarían temprano con un desayuno en la cama con tostadas y besos. Para el almuerzo pensaba ir a un lindo res...

Análisis Sintáctico

que el participio no le gane al gerundio que el verbo sea infinitivo en el amor que el pronombre sea nosotros y que el objeto directo  sea el corazón que los adjetivos no tengan prejuicios que el abrazo sea el nexo coordinante que los besos no se enreden con el género  y que el sexo  termine siempre con plurales que el sujeto tácito no sea ausencia que el predicado nunca sea un sermón que el deseo permanezca sustantivo y que del alma  nazca la oración EN

Te gusta

Te gusta. Y lo sabes hace rato. Ese pequeño saltito del corazón que se te filtra en tu voz te delata y te transforma la cara en un bolero. Y salís a caminar. Caminas para despejarte, para distraerte con el mundo y mezclarte con las calles adornadas de gente común. Pero al rato empezás a sentir una música sin músicos. Una música que viene de adentro o de afuera o de abajo o de arriba. Y sentís esos acordes mariposos que crecen en tu panza y esas letras que laten como un volcán  en tu cabeza. Y tarareas los sonidos de tu cuerpo y salpicas con pasos de baile las baldosas. Paras en un kiosco a comprarte unos caramelos y pañuelos descartables, por las dudas o por las lágrimas. Y le sonreís al kioskero y le dejas que se quede con el vuelto. El cielo esta de esmoquin gris pero vos lo ves de traje azul. Y la garúa no te moja ni te jode. Y te vas chocando por la calle con amores imposibles que te llevan por delante. Y te acordas de su boca. Y te morís de ganas de besar esos labios mil veces...

¿Querés comprar una hidrolavadora?

Hidrolavadora de alta presión para lavar tu auto tus pisos te lava los dientes  te saca los mocos  te limpia las ideas te inunda los ojos de agua te saca las ganas de bañarte te limpia los labios de besos lascivos de lava. Te lava a tu suegra y a tu perro te lava las culpas te borra de un chorrazo certero las ojeras te lava los platos te limpia la sangre verde de amargura, te infla los músculos te suelta el pelo  te saca la mugre de tus huesos  te maquilla la cara te presta silencio  te remueve los cimientos de los pies. Una hidrolavadora es el alfa y el omega las cuatro estaciones el calendario maya la nueva ecología la necesitas para vivir mejor para olvidarte de tus problemas no hay droga mejor que una buena hidrolavadora que te pone loquito te pone al palo sentir ese chorro de agua en tu cuerpo es la mujer perfecta te cocina te plancha te dice que te quiere te hace todas las posiciones. No lo pienses mas deja a tu mujer casate con una hidrolav...

Adolescencia en el bajofondo de Quilmes

en las calles polvorientas de mi barrio quedaron escondidas una bicicleta  para andar sin manos unas cuantas peleas de boxeo sin ring de box el humo de un cigarrillo fumado a medias un silencio atado a un caracol los besos de caperucitas que conocían bien El Bosque una entrada de La Renga del 96 el inconsciente colectivo de un tipo que estaba verde un manual de física y química de un tal Joaquín el olor barato del licor mariposa una bola negra robada de un pool la compañía de los primeros mates los ojos caramelo de mi perro marrón collares de palabras inconclusas cartas de amor en blanco cenizas de horas ardientes y sonidos de un corazón rumiando esperanzas hundidas en libros viejos un solo de guitarra y un reloj de arena ya sin tiempo ya sin cuerdas Emiliano Nieto

El "nervio" Lopez - Cuento

El “ nervio ” Lopez no podía estar más arrepentido. Luego de diez sesiones de kinesiología sin aflojar su contractura y una primera clase fallida de natación en donde lo tuvieron que sacar entablillado, su mujer finalmente lo convenció de hacer un día de spa en pareja. Al “ nervio ” Lopez no le quedó otra opción. No le quedaba ni un músculo relajado para decir que no. En el auto camino al spa se mostraba contrariado y refunfuñaba en cada esquina. Al llegar al centro de spa su mujer lo obligó a entrar como a un nene a su primer día de jardín de infantes. Apenas entró al salón, se quejó que el olor a incienso le estaba provocando urticaria. El “ nervio ” Lopez se ganó su apodo a pura mala sangre. Solía pelearse con el verdulero cuando éste no tenía cambio y le daba de vuelto ramitos de perejil. Cambiaba todos los meses de peluquero porque decía que ninguno sabía de futbol y eran todos unos “putos toquetones”. Además su laburo de taxista no le dejaba ni un bache de tranquilidad. Se pel...